Web 2.0 y otras singularidades

En la física, una “singularidad” describe un suceso o punto en el espacio-tiempo a partir del cual no puede predecirse lo que pasa después ya que las leyes del universo simplemente dejan de ser válidas a partir de él… Creo que la primera vez que leí sobre este interesantísimo concepto fue en el magnífico libro “Una breve historia del tiempo” de Stephen Hawking hace ya muchos años. En este conocidísimo y justamente aclamado trabajo de divulgación, que seguramente muchos de mis lectores habrán tenido la suerte de disfrutar también, Hawking explicaba que los agujeros negros eran una singularidad puesto que era imposible describir lo que sucedía una vez se pasaba el “horizonte de eventos” -que es algo así como el “punto de no retorno” en lo que se refiere a un agujero negro-.

El término, es además fácilmente aplicable a otros contextos y en especial a algunos relacionados con el avance de la tecnología y su impacto en la civilización cómo podrán leer más detalladamente aquí. De éste último link les recomiendo visiten también su versión en inglés ya que esta contiene mucho más jugosos detalles y en particular una historia muy detallada del uso del término.

Sin irme demasiado atrás en el tiempo podríamos argumentar que el Internet es una especie de singularidad. Una razón para hacerlo – muy poco ortodoxa y seguramente poco formal pero que a mí me sirve- es que no hubo quien pudiera predecir las implicaciones que tendría para la civilización humana hasta que ya lo habíamos inventado y estábamos en pleno uso de él… No creo que existan pensadores, filósofos o científicos a quienes se les pueda atribuir el haber predicho con algún grado de exactitud medianamente alto la evolución de las relaciones humanas y el desarrollo tecnológico a partir de la invención y popularización de la red -debate bienvenido en este punto-. Creo que ni siquiera los escritores de ciencia ficción que,normalmente liberados de las formalidades que impone la investigación formal de la ciencia y dotados de no menores dosis de licencias literarias, tecnológicas y científicas se caracterizan por adelantarse muchísimo a su época y con esto muchas veces atinan a predecir lo que se viene muchas décadas o siglos después, pudieron imaginarse lo que vendría.

Poniéndonos un poquito mas densos podríamos mencionar en este punto también que hace  unos pocos años, un pensador, inventor y futurista norteamericano de muchísima influencia llamado Ray Kurzweil (inventor entre otras cosas del primer sintetizador de sonido y del primer OCR -sistema de reconocimiento óptico de caracteres- y escritor de algunos libros bastante interesantes de los cuales es probable que les hable algún día) escribió un libro llamado “La singularidad esta cerca” (obviemos por un momento la terrible y de mal gusto referencia a temas apocalípticos y mesiánicos que sugiere el nombre por favor…) en el cual describe una singularidad a la que desde su punto de vista nos acercamos ineludiblemente y que tiene que ver con que lleguemos a un avance tecnológico tal que las máquinas puedan superar finalmente en inteligencia al hombre. Kurzweil tiene el mérito además de haber sido tal vez el popularizador del término singularidad aunque este fue acuñado antes por el genial escritor estadounidense Vernor Vinge.

Hace tiempo que quería escribir algo sobre un concepto cuyo nombre seguramente les resultara familiar y que desde mi punto de vista también representó (o está representando) una singularidad tecnológica para la humanidad:  La Web 2.0.

El término Web 2.0 fue popularizado hace algunos años por el editor y gurú tecnológico Tim O’Reilly para describir una red más “dinámica y participativa” en la cual los contenidos ya no estaban siendo “producidos” por unos pocos para ser “consumidos” por una gran mayoría de usuarios sino que se estaba comenzando a dar un fenómeno mediante el cual eran los mismos usuarios de la red los que producían diariamente y en tiempo real la mayor cantidad de contenido (¿Va sonando conocida la historia? :)).

Si lo pensamos, la red original era una especie de televisión “on steroids” (y en cierto sentido más desnutrida que “on steroids”) en la cual nosotros elegíamos el contenido que queríamos en base a lo que estaba disponible online. En aquellos tiempos, todo el contenido generado por los usuarios representaba un porcentaje mínimo de lo que se consumía de la red y estaba básicamente en forma de correos electrónicos, foros de discusión online y alguna que otra contribución puntual y aislada en forma de página o sitio web.

Pero en algún punto esto comenzó a cambiar hasta llegar a lo que hoy conocemos como Internet…

Creo que los blogs (que, por cierto, la palabra “blog” es la forma corta del término “weblog” -o sea, algo así como “bitácora web” o “bitácora digital”- que fue usado originalmente), como este que ahora leen, fue una de las primeras formas en las que comenzó a gestarse la Web 2.0. Los blogs tuvieron la importancia de poder hacer la generación de contenidos fácil para el usuario promedio. Fue una especie de evolución natural de las páginas personales en la cual la forma era menos importante que la generación continua de contenido a la que otros pudieran “subscribirse” y leer de manera regular. De repente cada uno podía convertirse en una especie de periodista y celebridad mediática al que mucha gente seguía por fuera de los canales de distribución tradicionales. Este es el caso, por ejemplo, de Hernán Casciari a quien ya les mencioné hace un par de posts.

Otra de las formas en las que explotó la Web 2.0 fue con la creación de sitios como la Wikipedia (referencia recurrente si las hay :)) donde el contenido era generado por grandes cantidades de usuarios no profesionales. Este modelo mostró rápidamente ser muy eficiente dejando atrás casi cualquier otro tipo de generación y almacenamiento de contenido enciclopédico general (¿alguien se acuerda de la infame Encarta? ¿Alguien está todavía considerando comprarse los 30 y pico de tomos de la Enciclopedia Británica? ¿Alguien puede negar haber usado la primera y haber considerado lo segundo hace unos escasos 10 años todavía?? :P). Sobre la Wikipedia y  otros buenos ejemplos de las consecuencias de la Internet colaborativa recomiendo leer el muy interesante libro “Wikinomics” de Tapscott & Williams.

Hay otros dos ejemplos paradigmáticos de la Web 2.0 que creo vale la pena mencionar. El primero tiene que ver con las redes P2P y el segundo tiene que ver con la explosión de las redes sociales con Facebook y Twitter a la cabeza…

Con respecto a las redes P2P (Peer to Peer por sus siglas en ingles) convendría y sería pertinente en este punto hacer un respetuoso minuto de silencio… <insertar minuto de silencio aquí> … para nombrar a Napster como probablemente el precursor y pionero del concepto. El minuto de silencio viene al caso porque justo hace un par de días literalmente desapareció oficialmente el nombre de Napster según el artículo que pueden encontrar aquí. Lo sencillamente genial y elegante de las redes P2P que inauguró en su momento Napster (y luego siguieron otros dignos representantes como Kazaa, LimeWire, Emule, etc. y hoy el maravilloso protocolo BitTorrent) es que cada computadora personal se convertía a su vez en un servidor de información además de un mero cliente receptor de la misma. Si tenía una canción en mi computadora y daba acceso al programa a la carpeta que la contenía esta quedaba de esta manera disponible para que cualquiera conectado a mi red pudiese bajarla directamente de mi computadora a la suya. Una vez lo hacía, su computadora se convertía también, automáticamente, en un posible contribuyente de esta canción (o archivo en general) y así sucesivamente… Es muy fácil entender las implicaciones que tuvo (y sigue teniendo) este modelo de distribución de contenidos en la red. Por supuesto, ahora es fácil entender dichas implicaciones y las mismas nos resultan totalmente naturales pero recordemos que todo mi argumento es que se trata de una singularidad y que lo que pasa hoy nadie lo predijo antes con algún grado aceptable de precisión :)…

Para finalizar y sin entrar ya en demasiado detalle (en algún momento es muy probable que escriba sobre el tema…) es difícil y quizás hoy ya directamente impreciso e incompleto hablar de la Web 2.0 y sobre todo argumentar que se trata de una singularidad tecnológica sin mencionar el impacto que en la sociedad que están teniendo las Redes Sociales…

Las Redes Sociales, creo, representan a la fecha la máxima expresión de la publicación de contenido por parte de los usuarios, esto es, de la Web 2.0, en una tendencia de la cual estamos viendo potencialmente apenas la punta del iceberg. En cierto sentido las Redes Sociales, y más aún en la medida que sigan sumando usuarios por miles de millones e incorporándolos a la generación y distribución de contenido de una manera cada vez más eficiente, se están convirtiendo en el medio por elección de los usuarios para su integración total a esta evolución cualitativa de la red.

Dejo el tema de las Redes Sociales aquí porque, como ya mencioné, seguramente estaré escribiendo más sobre el tema pero antes de cerrar el post quería mencionar dos últimas cosas…

Hace unos días, Tim O’Reilly (recordemos, popularizador del término Web 2.0 según escribí más arriba) fue citado diciendo que el concepto de Web 2.0 estaba obsoleto. Discrepo totalmente del comentario de O´Reilly (tan es así que decidí escribir este post aún habiendo ya leído la nota) y me parece que, en su rol de editor de bestsellers, está ya pensando más en el nuevo término pegadizo que pueda acuñar y vender que en las implicaciones que tuvo y sigue teniendo todavía hoy este cambio cualitativo en la red al que llamamos Web 2.0. Si bien habrá  conceptos que agregar y que hoy seguramente comienzan a tener mucha influencia (el concepto de “La Nube” por ejemplo) creo que dichos conceptos están todavía muy lejos de probar ser verdaderos cambios cualitativos. El tiempo dirá, como en muchos de estos casos, si terminan por serlo o no y si pronto tendremos que estar hablando de una nueva singularidad. Sería genial pues así, además, tendré seguramente un nuevo tópico sobre el que escribir una entrada de mi blog :)…

El último tema que dejo picando en esta entrada es sobre la Web 3.0…

Si bien la idea apenas comienza a discutirse y no está claro a que se refiere todavía tiendo a inclinarme por que tiene que ver con el crecimiento de la web semántica (¿se atisba el nacimiento de otra entrada? ;P) y con la generación automática de información de manera masiva (esto es, las computadoras generan la mayoría de los contenidos). Veamos si no se trata de alguna manera de una convergencia con la ya mencionada singularidad de Vinge y Kurzweil. El tiempo tendrá la respuesta y nosotros seremos, sin dudas, protagonistas y privilegiados espectadores…

File:Web 2.0 Map.svg

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